FILOSOFIA, MINIMO MOVIMIENTO HUMANO, SALUD GLOBAL

MOVIMIENTO GENERALISTA VS MOVIMIENTO ESPECIALIZADO: PERDIDOS EN UN OCEANO DE POSIBILIDADES

octubre 7, 2019

Es el eterno debate. Parece que todos tenemos claro que es estar especializado en algo. Pero… ¿Que se considera ser generalista en relación al movimiento? ¿En que momento se cruza la delgada linea entre movimiento generalista y movimiento especializado? ¿Y qué consecuencias tiene?

Como digo, ser generalista es un concepto con muchos flecos. No obstante, como este es mi blog, daré mi propia definición. Creo que ser generalista es el clásico «pegarle a todo sin ser bueno en nada». No obstante, yo añadiría una pequeña coletilla al final de este enunciado: «pero intentarlo». En definitiva es construir un cuerpo que tenga la potencialidad de convertirse en cualquier cosa, ya sea ser bailarín o minero, con el mejor ratio riesgo/beneficio posible. Entendiendo que no es posible un riesgo 0 de lesión por ser esta multifactorial.

MOVIMIENTO GENERALISTA Y MOVIMIENTO CULTURAL

La práctica del movimiento generalista es la que nos garantiza el mantenimiento de las capacidades que nos hacen humanos. Son aquellas que desarrollamos hasta el final de nuestra etapa madurativa. Es triste que tengamos que entrenar para mantener estas capacidades, porque esto significa que nuestra vida no nos aporta los suficientes estímulos motrices para ello. Este es tipo de sociedad que hemos creado, lamentablemente. Entre estas capacidades incluyo: el mantenimiento completo de los rangos articulares activos (junto con la capacidad de gestionar fuerzas al final del rango articular) y la capacidad de mover el propio cuerpo en los patrones básicos: caminar, saltar, correr (incluyendo sprintar), trepar, levantar una carga, tirar de una carga… En definitiva, patrones necesarios para sobrevivir en un medio natural. Es lo que yo llamaría movimiento humano mínimo para mantener la salud.

El resto de actividades podríamos denominarlas «movimiento cultural», por ser constructos sociales. Hemos llegado a un punto en el que hasta los movimientos básicos se han convertido en culturales , en el sentido de que requieren que los hagamos deliberadamente (a pesar de que no nos apetezca). Y es esa «voluntariedad obligatoria» la que tantos problemas musculoesqueléticos nos esta provocando. Debido a una cuestión: la gente puede elegir no moverse a pesar de necesitarlo.

LOS PROBLEMAS DEL MOVIMIENTO (HIPER)ESPECIALIZADO

No hay nada de malo en intentar mejorar en aquellas actividades que nos gustan. Es más, diría que es un deber trabajar para ello. Si vas a hacer algo, hazlo a conciencia y con profundidad. El problema de especializarse en una sola actividad es que consume mucho tiempo. Y previsiblemtente, debido a ello, descuidaremos el mantenimiento de otras capacidades que no son necesarias para practicar dicha actividad. Perder potencialidad como humano siempre es un problema. En el momento en el que te expongas a prácticas que no sean la entrenada, el riesgo de lesión aumenta. Tu cuerpo ha dejado de ser polivalente.

Por otro lado, ser hiperespecialista, es ineficiente. Entendiéndose por hiperespecialista aquella persona que solo practica una actividad. Y lo es porque supongo que si estás aquí no eres un atleta de élite cuyo sustento dependa de su práctica deportiva. Eso quiere decir que es muy posible que tus gustos cambien a lo largo del tiempo. Sin embargo, dedicarte en exclusiva a un deporte provocará una perdida de tus capacidades básicas en favor de otras más especificas. A no ser que hayas hecho algo al respecto, claro. Por ello, cada vez que pretendas sumergirte en una nueva actividad, tendrás que hacer un entrenamiento para recuperar aquellas capacidades que has perdido porque no te hacían falta. Pero ahora sí.

Y en relación a esto, aquí viene el principal problema del movimiento especializado y es precisamente: es que la gente se especializa «a medias». Es decir, practican un deporte como la carrera a pie de manera compulsiva, corriendo 100 km a la semana. Pero curiosamente no tienen tiempo para entrenar la fuerza. Ni de manera general, ni mucho menos específicamente.

PRACTICAR NO ES LO MISMO QUE ENTRENAR. LOS BENEFICIOS DEL TRABAJO ESPECIALIZADO.

El entrenamiento es donde adquirimos las capacidades que nos van a permitir realizar la actividad con seguridad, con eficiencia y con un menor riesgo de lesiones. Practicar un solo deporte, por ejemplo la carrera, implica que las demandas a las que se van a ver expuestas ciertas partes de nuestro cuerpo, aumentan. Si estás demandas superan la capacidad de tolerancia de algún tejido, aparecerá la lesión.

Por ello, es nuestra responsabilidad aprender como gestionar estas fuerzas para que el estrés mecánico se reparta de manera equitativa entre todos los agentes implicados en el movimiento y mejorar el aprovechamiento de la energía. Como también lo es preparar a dichos tejidos para que aumenten su tolerancia al estrés. Y esto es parte inseparable de la especialización. Nos guste o no.Así que, aunque no aconsejo a nadie amateur que solo practique una actividad, si lo vas a hacer, al menos se coherente y asume todas las consecuencias de tu decisión

El entrenamiento es ese trabajo tedioso que nos permite disfrutar de la actividad que nos gusta durante mucho tiempo. Sin embargo, muy poca gente quiere hacer este trabajo, precisamente por ser aburrido. Queremos implementar en el terreno de juego habilidades que no tenemos. Queremos practicar. Esto hace que los riesgos del movimiento (hiper)especializado aumenten.

Esto no ocurre a las personas que no nos definimos tanto en cuanto a la práctica deportiva y que trabajamos para mantener toda nuestro potencial o capacidad para afrontar estímulos muy diferentes. Unos días practicamos ciclismo, otros días nadamos, otros días corremos y otros días bailamos. Así, es difícil que surjan lesiones por sobreuso, ya que las demandas sobre los tejidos son muy variadas y los periodos de recuperación son suficientes entre sesiones de una misma actividad. Como contrapartida, es difícil que estas personas ganemos ninguna competición (ni falta que hace, añadiría yo) pues esto requiere hiperespecializarse. Además de tener suerte en la lotería genética.

ENTONCES ¿NUESTRA MAXIMA ASPIRACION DEBERIA SER GENERALISTAS?

Sería una pena, dadas las infinitas posibilidades de movimiento cultural de las que disponemos y la oportunidad inmejorable para explorarlas que tenemos en esta época de la historia. Yo más bien diría que deberíamos aspirar a que el movimiento especializado no nos prive de nuestra capacidad de convertirnos en cualquier otra cosa cuando lo deseemos. Sin embargo, mi opinión es que cuando hagamos una actividad profundicemos en ella, la comprendamos y aspiremos a la perfección (aunque sepamos que no vamos a lograrla). Como dice Jon Yuen, si estas bailando, entonces en ese momento eres un bailarin. Compórtate como tal.

El problema con el movimiento cultural, es que es difícil definir cual es la dosis adecuada que nos permite mejorar en esa actividad que disfrutamos sin menos cabo del resto de capacidades que nos hacen humano. La máxima en esta cuestión sería: Primero soy humano, y después soy (inserte aquí la actividad que a usted le plazca).

Si tenemos una visión adaptativa del cuerpo (con la que estoy muy de acuerdo en muchos puntos) pensaremos que la dosis es infinita siempre que la progresión sea adecuada.Con una visión más evolucionista, creeremos que todo aquello que se salga del movimiento humano mínimo es innecesario (una pena, vaya). Y si somos sedentarios entonces abogaremos por una dosis que limite con cero. Antaño no era necesario plantearse cuanto movimiento era óptimo. Ni qué movimiento era mejor. La respuesta era sencilla: el minimo que nos permita sobrevivir y el necesario para lograr el objetivo . La vida ya se encargaba de decidir el cuánto y el cómo.

Puesto que somos animales sociales sería ideal encontrar un equilibrio entre hacer lo que debemos hacer aunque no nos apetezca (desechada aquí la visión sedentaria) y hacer lo que nos gusta hacer (aunque no sea físicamente necesario), pero con el mínimo riesgo posible.

CONCLUSION

Ser generalistas no debería ser nuestra máxima aspiración, si no un requisito indispensable. Debemos entender que es inviable practicar todas las actividades que existen, y es posible que tampoco queramos. Todo el mundo vamos a tender a especializarnos, a través de la práctica, en unas pocas actividades que disfrutemos más. A ser posible, mejor si son varias en lugar de solo una (por aquello de no pasarnos de vueltas con la especialización y caer en la hiperespecialización). En ellas, deberíamos aspirar a la excelencia, aunque sepamos que nunca la vamos a alcanzar. Así que, pequeña dosis de entrenamiento especifico es un perfecto acompañamiento para el plato principal del movimiento generalizado.

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